La vaciante de 2024 fue la más profunda del registro de Leticia y la evidencia regional muestra que las sequías fuertes en la Amazonía son cada vez más frecuentes. Este flujo mide la amenaza en metros de río, estima su probabilidad y evalúa el riesgo sistémico para una ciudad sin carretera: navegación, agua potable, alimentos y salud.
Resultados clave (ejecución del 28 de octubre de 2026 con datos reales):
El 26 de septiembre de 2024 el río bajó a 2,24 m, 2,2 m por debajo del mínimo anterior del registro (4,39 m en 2010). Los cinco mínimos más bajos: 2024, 2010, 1998, 1995 y 2023.
En 2024 el río pasó 86 días por debajo de 6 m y 52 días por debajo de 4 m; en ningún año anterior con datos había bajado de 4 m.
Con la estadística de 1988–2022, una vaciante como la de 2024 tenía probabilidad nula (el mínimo posible era ~3,0 m). Con los datos actuales, la probabilidad anual de bajar de 4 m es de ~9 % (una vez cada 11 años) y de bajar de 3 m, ~2 %.
El balance hídrico (SPEI-3) de septiembre–octubre de 2024 y octubre de 2023 fue el más seco desde 1979.
La franja de 500 m de río frente a la ciudad tuvo en aguas bajas de 2024 un 33 % menos de agua que en 1987.
El ensamble CMIP6 proyecta un SPEI-12 más seco en todos los escenarios (−0,6 hacia 2050 con SSP2-4.5; −2,0 hacia 2090 con SSP5-8.5). En octubre de 2026 el ONI supera +2 °C (El Niño fuerte): señal de alerta para la vaciante de 2027.
Entre los habitantes ribereños, la proporción a menos de 1 km del cauce navegable pasó de 85 % en aguas altas a 63 % en la vaciante de 2024; frente a La Palmera el río quedó a 2–3 km (método de Santos de Lima et al., 2024).
Con el método de Santos de Lima et al. (2024), el río pasó 132 días de 2024 por debajo de su P80 (9,53 m), el periodo de aguas bajas más largo de los 8 años con registro completo; la serie pública tiene vacíos justo en aguas bajas.
Páginas del flujo¶
Los cuadernos b, c y d se ejecutan en Google Colab con el botón de cada uno; las salidas publicadas aquí provienen de su ejecución en la nube con datos reales.